cambron.jpgEste sábado estuvimos en Torrijos y el embalse de Castrejón en Toledo, a una hora escasa de Madrid. La excursión fué magnífica, si vas te sugerimos lo siguiente:

- La carretera desde Torrijos al embalse de Castrejón por Burujón está cortada por obras por lo que te sugerimos que vayas hasta la Puebla de Montalbán y desde allí accedas a la Senda Ecológica por la CM-4000.

- En la senda ecológica casi no hay sombras de árboles por lo que ¡cuidado con el sol!

cristo.jpg- La oficina de turismo de Torrijos está dentro del Ayuntamiento - antiguo Palacio de Pedro I el Justiciero, del siglo XIV.

- La Colegiata sólo está abierta en horario de Misas. Merece la pena detenerse allí.

- La Iglesia del Santísimo Cristo de la Sangre está en obras de restauración.

LA SENDA ECOLÓGICA


Una vez situados en el aparcamiento habilitado para recorrer este entorno natural, nos encontramos un panel informativo, así como la dirección que tenemos que tomar. En el panel nos dan tres opciones para recorrer el lugar, dependiendo del tiempo que dispongamos así será el recorrido que cada cual quiera hacer.   

La ruta esta muy bien indicada, y desde el aparcamiento ponemos rumbo al primer mirador, el del Cambrón. Al poco tiempo de nuestra andadura, encontramos otra tablilla indicadora. Vamos a recorrer poco menos de un kilómetro y nos presentamos en unos quince minutos.
La vista que tenemos es impresionante. Las cárcavas cortadas a pico caen al embalse de Castrejón con alturas que rayan los 100 metros. El pico del Cambrón a su vez se alza con majestuosa altura para caer vertical y morir también en el embalse.

Las barrancas de Castrejón están formadas por areniscas y arcillas, y según reza en uno de los paneles informativos que encontramos aquí, empezaron a formarse hace mas de 20 millones de años. El río Tajo, junto con el viento y la lluvia han ido esculpiendo y erosionando con el paso de los años estos impresionantes cortados.
En 1967, se construyó el embalse de Castrejón para aportar agua al salto hidroeléctrico de Carpio de Tajo y al regadío de diversos pueblos de la comarca”.
En el entorno del embalse, tanto como en el de las cárcavas, encuentran su hábitat una rica fauna y flora de indudable interés. Esto llevó ya hace tiempo, al Dr. Félix Rodríguez de La Fuente, antes de su trágica muerte, a rodar a una pareja de águilas que tenía su nido en lo alto del pico del Cambrón. En el humedal se dejan ver un gran número de aves acuáticas, patos, gansos, garzas, etc. Mientras que en los cortados encontramos nidos del Águila Perdicera, el Búho Real, el Halcón Peregrino, el Cernícalo, etc. Esto a llevado a las autoridades pertinentes a incluir este espacio natural en la Red Natura 2000, el proyecto de estudio, conservación y divulgación de la naturaleza de Castrejón y su entorno declarándolo refugio de fauna.
TORRIJOS

colegiata.jpgPosible asentamiento de celtas vettones. Fundación romana (topónimo de Torrijos procedente de la voz latina “turris”), con estos restos de acueducto, calzada, enterramientos y monedas. Paso de los visigodos (topónimos de “las Suertes”), árabes (topónimos del “Cerro de la Atalaya o de la Mora Encantada”, “Valdeolí” o “Valle de Alí” y “Almendraba” o “Medrana”.
Fue reconquistada en la primavera de 1085 por Alfonso VI y repoblada por mozárabes toledanos. Donada en el año 1214 por Alfonso VIII al arzobispo de Toledo don Rodrigo Jiménez de Rada premiando la decisiva intervención del prelado en la batalla de las Navas de Tolosa (1212) y, posteriormente cedida por el citado Arzobispo al cabildo de la catedral de Toledo.
Residencia de los reyes de Castilla tras la elección del alcázar-palacio por parte de Alfonso XI en conmemoración de la victoria del Salado frente a los benimerines (1340). En este palacio celebró su hijo Pedro I el nacimiento de su hija Beatriz habida de sus amores con doña María de Padilla.
Tuvo dos sinagogas, una mezquita y un templo gótico-mudéjar bajo la advocación del santo patrón de la villa, San Gil Abad (todos ellos hoy desaparecidos).
Juan II residió frecuentemente en el denominado Palacio de don Pedro I y contó con la ayuda de Torrijos en sus luchas contra la nobleza levantisca y la ciudad de Toledo. El rey premiará la fidelidad de la villa con franquicia de alcabalas en el mercado de los miércoles.
La villa estuvo amurallada hasta finales del XIX y se accedía a ella a través de cuatro puertas principales: “Arco de Toledo”, “Puerta de Maqueda”, “Puerta del Pozo” y “Puerta de Madrid”.
Adquiere desde el siglo XIV gran auge económico basado, fundamentalmente, en la producción de aceites, jabones y en rico comercio comarcal que comienza ya a articularse.
palacio5.jpgEl 11 de enero de 1482 compra Torrijos al cabildo toledano don Gutierre de Cárdenas y Chacón, comendador mayor de León de la Orden de Santiago, contador mayor de los Reyes Católicos. La villa queda integrada en el Estado señorial de Maqueda del que pronto se convertirá en capital.  
De todo este esplendor artístico del Torrijos de fines del XV y comienzos del XVI sólo quedan dos monumentos: la colegiata del Santísimo Sacramento y el hospital de la Santísima Trinidad, en cuya capilla se venera la imagen del Santísimo Cristo de la Sangre. Asimismo, se encuentra en proceso de restauración el palacio de don Pedro I el Justiciero, del siglo XIV, aunque totalmente transformado por don Gutierre y doña Teresa en palacio gótico-renacentista, para ser destinado, en principio, para residencia de su malogrado primogénito don Alonso, y, posteriormente, tras la muerte de don Gutierre, en convento de monjas de la Inmaculada Concepción.
organo.jpgLa Colegiata fue mandada construir por doña Teresa Enríquez entre los años 1509 al 1518. Intervinieron en su traza los hermanos Egas (Enrique y Antón) a cuyas órdenes ya trabajaba el joven Alonso de Covarrubias. El templo tardogótico-renacentista atesora obras tan extraordinarias como su portada oeste, magnífico pórtico plateresco con gran conjunto de columnas califales: el retablo mayor, renacentista, con doce excelentes tablas manieristas de Juan Correa de Vivar, la rica sillería gótica del coro, la interesante reja del presbiterio (de la escuela de Juan Francés), el precioso retablo renacentista de San Pablo y gran variedad de retablos barrocos entre los que destacan el de Santa Ana, San José, San Gil Abad y el precioso de Nuestra Señora del Carmen.
Cuenta también, con interesante colección de pinturas de los siglos XVI y XVII, la mayoría anónimas, entre las que figuran “El sacrificio de Isaac” (atribuido a José de Ribera), “La adoración de los Reyes”, “El martirio de San Acacio”, “El divino Salvador”, etc.
Digno de mención es el órgano barroco construido en 1703 por José Martínez Colmenero, el más antiguo de la Diócesis y de toda Castilla-La Mancha, restaurado recientemente.
La orfebrería litúrgica está representada por obras de los plateros torrijeños Lordanus y Alonso de la Cruz (S. XV), el también torrijeño Vicente Fernández Medina (siglo XVII) y su hijo José Fernández Medina (principios del XVIII), así como obras del burgalés Alonso Díaz (S. XVI), del madrileño Juan de Orea (S. XVII) o del toledano Juan Antonio Domínguez (principios del XVIII).