Viendo cómo otras iban y venían, no veíamos el momento de salir para Oporto. Allí estuvimos tres días haciendo voluntariado con niños y ancianos. Lo pasamos muy bien y sentimos tener que marcharnos. ¡No sabíamos lo que nos esperaba!

 Una vez equipadas lo mejor que pudimos empezamos el Camino de Santiago: entre 15 y 20 kilómetros diarios hasta completar los 100 requeridos para ganar la Compostela. Por la tarde disfrutábamos de la playa, piscina, visitas a los alrededores… Al final conseguimos nuestro objetivo y le dimos un abrazo al Apóstol de parte de todas.

Si no has hecho nunca el Camino de Santiago, no te lo puedes perder.